Un visitante no entiende qué ofreces
Si el inicio solo tiene frases genéricas, añade el servicio, a quién ayudas y un ejemplo real. No hace falta contar toda la empresa en la primera pantalla: sí dar una razón para seguir leyendo.
El contacto se pierde por el camino
Revisa los botones desde móvil, las llamadas y el formulario. Haz una prueba completa hasta el aviso interno. Campos innecesarios, errores poco claros y mensajes que desaparecen con un fallo de conexión son obstáculos evitables.
Los trabajos no explican tu participación
Una galería ayuda a ver el estilo. Para valorar la experiencia, añade el contexto, qué hiciste tú y qué puede comprobar el lector. Si el trabajo corresponde a una etapa anterior o a un equipo, dilo. Los resultados deben tener respaldo.
No hay un orden de prioridades
Haz una lista de problemas y empieza por los que impiden entender, navegar o contactar. Después trabaja contenidos y medición. Cambiar toda la web no siempre es necesario; una revisión puede separar los arreglos puntuales de lo que sí requiere rediseño.